miércoles, 2 de diciembre de 2009

Índice

1.-Hepatitis B
1.1.-Epidemiologia
1.2.-Prevención
2.-Historia
3.-¿Quiénes pueden contraer la Hepatitis B?
4.-Tratamiento de la Hepatitis B
5.-¿Existe alguna vacuna para prevenir?
5.1.-¿Quién debe vacunarse?
5.2.-¿Cuándo debo vacunarme?
5.3.-¿Cuántas dosis son necesarias?
5.4.-¿Quién no debe vacunarse?
5.5.-¿Que reacciones pueden presentarse?
6.-Estructura
7.-Síntomas de la Hepatitis B
8.-¿Cuál es la diferencia entre Hepatitis B aguda y crónica?
9.-Modo de vigilancia
10.-Control del paciente, de contactos y del medio


CONTROL DEL PACIENTE, DE CONTACTOS Y DEL MEDIO:


– El enfermo deberá tomar precauciones respecto a la sangre y fluidos corporales hasta que desaparezcan
los AgHBs y aparezcan los anti-HBs. Las lesiones sangrantes o que segreguen líquidos se lavarán
con agua y jabón y se taparán con un apósito impermeable.
– Desinfección con lejía diluida (1/10) de objetos contaminados con sangre, saliva y semen.
– No compartir objetos de aseo, ni de uso personal.
– Se vacunará a los contactos convivientes (pareja sexual, hijos) para lo que se tendrán en cuenta los
puntos 2, 3 y 6 del apartado anterior. Los menores de 12 meses deberán recibir 0,5 ml de IGHB además
de la vacuna, si la persona enferma es la que los cuida directamente.
– Cuando ocurran dos o más casos de hepatitis B relacionados entre si, se deberá realizar una investigación
epidemiológica para averiguar el mecanismo de transmisión.

MODO DE VIGILANCIA:

Toda sospecha de caso de hepatitis B deberá ser notificada semanalmente de forma numérica e individualizada.
Una vez identificado el caso se recogerá toda la información referente al mismo en la
encuesta epidemiológica que figura en el protocolo de esta enfermedad.
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Cuando los casos se presenten en forma de brote se procederá a su notificación urgente y su estudio
siguiendo las pautas habituales en cuanto a su caracterización en términos de persona, lugar y tiempo
y a la identificación de la fuentes de infección.

¿Cuál es la diferencia entre hepatitis B aguda y hepatitis B crónica?

Cuando usted está sintiendo los primeros síntomas esto se conoce como hepatitis aguda. La hepatitis aguda dura seis semanas o menos. La mayoría de las personas se recuperan de la infección y no tienen problemas durante períodos de tiempo prolongados.

La hepatitis B se puede convertir en una enfermedad que dura un tiempo largo. Esto se conoce con el nombre de hepatitis B crónica. Ésta dura seis meses o más. La hepatitis crónica ocurre cuando la enfermedad aguda ha causado lesión permanente del hígado. La hepatitis crónica aparece en un 10 a 20% de las personas que tienen hepatitis B.

Síntomas de la hepatitis B

Hepatitis B aguda

Los síntomas de la hepatitis B aguda se presentan después de 1 a 4 meses de la adquisición del virus. Muchas personas pueden no presentar ningún síntoma. Entre los síntomas se incluyen:

* Cansancio
* Disminución del apetito (anorexia)
* Náuseas
* Ictericia o coloración amarillenta de la piel
* Dolor en la zona superior derecha del abdomen
* Dolor o inflamación de las articulaciones

Estos síntomas habitualmente desaparecen en un lapso de 3 meses.

Una proporción muy baja de las personas con hepatitis B aguda (0.1 a 0.5%) desarrollan una forma más grave de la enfermedad caracterizada por falla del hígado (hepatitis fulminante).
Hepatitis B crónica

La hepatitis B crónica frecuentemente es asintomática o sólo se manifiesta por síntomas inespecíficos como cansancio o disminución del apetito. Ocasionalmente se presentan exacerbaciones de la actividad inflamatoria del hígado que pueden traducirse en exacerbaciones de los síntomas. En la medida que la infección produce un daño mayor en el hígado, pueden manifestarse los síntomas de la cirrosis hepática.

Un 10 a 20% de los pacientes pueden tener manifestaciones extra-hepáticas de la enfermedad, más frecuentemente vasculitis y glomerulonefritis.

jueves, 26 de noviembre de 2009

¿Cuál es el período de transmisión de la Hepatitis B?

El único reservorio del virus de la Hepatitis B es el ser humano. En general, dependiendo de la cantidad de virus que penetra en el organismo, del modo de transmisión y del estado general de la persona que lo recibe, el período de incubación de la Hepatitis B varía de 45 a 180 días, con un promedio de 60 a 90 días.

Una vez que una persona está infectada con el virus, potencialmente puede transmitir el virus durante toda la vida.

jueves, 19 de noviembre de 2009

ESTRUCTURA




El virus de la hepatitis B tiene una nucleocápside de forma icosahédrico y envuelto por una envoltura exterior de lípidos. La cápside encierra un ADN viral y una ADN polimerasa que tiene actividad de transcriptasa inversa. La envoltura exterior contiene proteínas incrustadas que participan en la unión del virus, y a su entrada en las células susceptibles. El virus es uno de los más pequeños viriones con envoltura, aunque existen formas pleomórficas, incluyendo filamentosos y cuerpos esféricos que carecen de núcleo (core). Estas partículas no son infecciosas y se componen simplemente de los lípidos y proteínas que forma parte de la superficie del virión, es decir, los antígenos de superficie (HBsAg), y estos antígenos se producen en exceso durante el ciclo de vida del virus.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Existe alguna vacuna para prevenir?


Nombre Genérico: Haemophilus b


Nombre Comercial: Comvax


Dosis: 1° y 2° con una diferencia de 2 meses entre una yotra y la 3°, 6 meses después de la 2° dosis


Duración: De por vida


¿Quién debe vacunarse?
Los viajeros que se dirijan a zonas de alta endemicidad y que no hayan padecido
la enfermedad o no estén vacunadas previamente. Es imprescindible si pueden
tener relaciones sexuales múltiples o con pareja no estable. Un accidente o
emergencia médica que requiera transfusión de sangre puede causar una
infección si la sangre no ha sido analizada para detectar el VHB. Los viajeros
de ayuda humanitaria ya que pueden exponerse a sangre u otros fluidos
corporales infectados. La indicación personalizada debe realizarse en un Centro
de Vacunación Internacional.
¿Cuándo debo vacunarme?
Iniciar la vacunación al menos un mes y medio antes de la partida.
¿Cuántas dosis son necesarias?
La pauta es de tres dosis, administradas por vía intramuscular, el día 0, 1 mes,
6-12 meses. En determinados casos se pueden adoptar pautas rápidas de
vacunación.
¿Quién no debe vacunarse?
Como norma general las personas que presenten problemas médicos que
contraindiquen la administración de esta vacuna y en concreto aquellas que
han presentado hipersensibilidad a dosis anteriores.
¿Qué reacciones pueden presentarse?
Reacciones locales leves, dolor, enrojecimiento o hinchazón. Son muy raras las
reacciones anafilácticas.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Tratamiento de la hepatitis B


La hepatitis B aguda no requiere tratamiento específico, ya que el 95% de los adultos se recuperan espontáneamente. Es importante recordar que los contactos de la persona con hepatitis B aguda deben ser evaluados y eventualmente vacunados. La hepatitis B aguda es altamente contagiosa, por lo que deben tomarse las medidas para evitar su transmisión.

Las personas que desarrollan hepatitis B crónica deben ser evaluadas por un médico con experiencia en el manejo de esta enfermedad (gastroenterólogo o hepatólogo). Las decisiones de tratamiento son individualizadas. El objetivo del tratamiento es mantener controlada la replicación del virus para evitar el daño progresivo del hígado.

* Medidas generales: Los pacientes con hepatitis B crónica deben recibir la vacuna contra la hepatitis A si no son inmunes. Se recomienda evitar el consumo de alcohol y de medicamentos que no sean claramente necesarios. El sobrepeso y la obesidad pueden ser factores que contribuyan a dañar el hígado (ver dieta). En los pacientes con cirrosis habitualmente se recomienda una ecografía abdominal y medir niveles de alfafetoproteína cada 6 meses.
* Tratamiento antiviral: Existen al menos 5 opciones de tratamiento para la hepatitis B crónica, incluyendo el interferón y los antivirales lamivudina, adefovir, entecavir y clevudina. La decisión sobre el momento de iniciar el tratamiento y sobre qué tipo de medicamento usar debe considerar todos los antecedentes clínicos y de laboratorio del paciente y habitualmente es una decisión compartida entre el médico y el paciente.
o Interferón: El interferón alfa es una sustancia normalmente producida por las células inmunes del organismo frente a infecciones, particularmente virales. Este medicamento se usa en inyecciones subcutáneas (bajo la piel). En los últimos años se ha aparecido una formulación llamada interferón pegilado o peginterferón que permite su administración una vez por semana. La duración del tratamiento es de entre 4 y 12 meses. Es un tratamiento que puede tener bastantes efectos adversos, pero tiene la ventaja de que cuando se logra una respuesta, ésta habitualmente es sostenida en el tiempo. No se debe usar cuando el paciente tiene una cirrosis descompensada.
o Lamivudina: Es un medicamento que se toma oralmente en dosis de 100 mg al día. Este compuesto inhibe directamente al virus interfiriendo con los mecanismos de replicación viral. Es un medicamento muy bien tolerado, casi sin efectos adversos. El inconveniente mayor de este tratamiento es que requiere ser usado por períodos largos de tiempo y puede causar la aparición de virus resistentes (mutación de la región YMDD de la polimerasa), que se asocian a falta de respuesta al tratamiento.
o Adefovir: Funciona de manera similar a la lamivudina, inhibiendo la polimerasa viral. Es un medicamento más nuevo que la lamivudina. Es bien tolerado en general, sin embargo tiene el potencial de dañar la función renal, por lo que ésta vigilarse con exámenes periódicos. Se usa en dosis de 10 mg al día. Su ventaja sobre la lamivudina es que la posibilidad de generar mutantes resistentes es mucho menor.
o Entecavir: Un potente medicamento antiviral cuya principales ventajas son su potente actividad antiviral y bajo desarrollo de resistencia. Es bien tolerado. Debido a que se ha demostrado que tiene actividad contra el virus HIV, no debe usarse en personas co-infectadas con HIV si no están con terapia antiretroviral (ver co-infección hepatitis B-HIV).
o Clevudina: Es el más nuevo de los antivirales orales inhibidores de la polimerasa viral, sin embargo, su potencia antiviral no parece ser superior al adefovir y entecavir.
o Otros antivirales: Una serie de medicamentos nuevos está en fase bastante avanzada de desarrollo o aprobados para uso contra HIV, incluyendo emtricitabina, famciclovir, telbivudina, tenofovir y otros.
* Trasplante hepático: Es una opción de tratamiento para algunos pacientes cuando se ha establecido una cirrosis descompensada. El trasplante hepático para personas con hepatitis B es más complejo que para otras indicaciones, ya que requiere tratamientos de alto costo para controlar la replicación del virus luego del trasplante.

jueves, 29 de octubre de 2009

FACTORES DE RIESGO

La hepatitis B es causa importante de hepatitis crónica y carcinoma hepatocelular en el mundo, con un periodo de incubación de 4-26 semanas, con una media de 6 a 8 semanas. Se puede contraer hepatitis B por medio de:

* Tener relaciones sexuales con una persona infectada sin usar preservativo
* Compartir agujas para inyectarse drogas
* Hacerse un tatuaje o una perforación en alguna parte del cuerpo con instrumentos sucios que se usaron con otras personas
* Pincharse con una aguja contaminada con sangre infectada (el personal sanitario puede contraer la hepatitis B de esta forma)
* Compartir el cepillo de dientes o la máquina de afeitar con una persona infectada
* Viajar a países donde la hepatitis B es común (es posible que viajar a zonas endémicas sea un factor de riesgo importante, pero este simple hecho de forma aislada no determina que la persona se contagie, si tiene los cuidados adecuados).
* También, una mujer infectada puede transmitirle la hepatitis B a su bebé en el momento en que éste nace o por medio de la leche materna.
* Transmisión por contacto: se presenta frecuentemente en niños en zonas endémicas, generalmente ocurre en el entorno domiciliario por contacto directo entre una madre portadora y su niño o entre niños compañeros de juego, pero también puede ocurrir en guarderías infantiles y en salas de hospitalización que alberga pacientes con patologías crónicas graves (enfermedades que ocasionan retraso en las funciones mentales e incontinencia de esfínteres y neoplasias en niños).
* Violación de la continuidad de la piel con herramientas contaminadas, como tatuajes, tratamientos cosméticos, peluquería y odontología.
* Transfusión de sangre y otros productos sanguíneos.

HISTORIA

El primer brote registrado causado por el virus de la hepatitis B fue observado por Lurman en 1885. Como consecuencia de un brote de viruela en 1883 se vacunaron a 1289 astilleros usando linfa de otros individuos. Después de varias semanas, y hasta ocho meses más tarde, 191 de los trabajadores vacunados se enfermaron con una forma de ictericia que fue diagnosticada como hepatitis sérica. La publicación de Lurman se considera un ejemplo clásico de estudio epidemiológico, que resultó con linfa contaminada como la fuente de la epidemia. Más tarde, muchos casos similares se reportaban después de la introducción en 1909 de agujas hipodérmicas que han sido utilizados y reutilizados en varias oportunidades para la administración de Salvarsán para el tratamiento de la sífilis. Aunque se había sospechado de la existencia de un virus desde el trabajo de MacCallum en 1947, Dane y sus colegas descubrieron en 1970 las partículas virales bajo un microscopio electrónico. A principios de 1980, el genoma del virus fue secuenciado y la primera vacuna fueron experimentadas.




El virus fue descubierto finalmente en 1963, cuando Baruch Blumberg, un genetista en los Institutos Nacionales de Salud en los Estados Unidos, puso de manifiesto una inusual reacción entre el suero de individuos politransfundidos y el de un aborigen australiano. Pensó que había descubierto una nueva lipoproteína en la población indígena que llamó antígeno Australia, más tarde conocido como el antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg).
En 1967, después de varios estudios, se publicó un artículo que muestra la relación entre este antígeno y la hepatitis. Blumberg recibió en 1976 el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de este antígeno y el diseño de la primera generación de vacunas contra la hepatitis.

¿Quienes pueden contraer la hepatitis B?


















Cualquier persona puede contraer la hepatitis B. Pero algunas personas son más propensas que otras, entre las que se incluyen


* las personas que nacieron de una madre con hepatitis B
* las personas que viven con alguien que tiene hepatitis B
* las personas que hayan vivido en lugares del mundo donde la hepatitis B es común
* las personas que han estado expuestas a sangre o líquidos corporales en el trabajo
* las personas en hemodiálisis
* las personas que hayan tenido más de una pareja sexual en los últimos 6 meses o que tengan antecedentes de enfermedades de trasmisión sexual
* usuarios de drogas inyectables
* hombres que tienen relaciones sexuales con hombres

jueves, 8 de octubre de 2009

LA HEPATITIS B


La hepatitis B es una enfermedad contagiosa del hígado causada por el virus de la hepatitis B (VHB). La hepatitis hace que el hígado se inflame y deje de funcionar correctamente. Puede causar un proceso agudo o un proceso crónico, que puede acabar en cirrosis (pérdida de la "arquitectura" hepática por cicatrización y surgimiento de nódulos de regeneración) del hígado, cáncer de hígado, insuficiencia hepática y la muerte.
Con aproximadamente 350 millones de personas crónicamente infectadas por el virus de la hepatitis B, es la infección más común en todo el mundo, con alrededor de un tercio del mundo con valores detectables de anticuerpos contra el VHB. Además de la hepatitis C, la hepatitis B es la causa más frecuente de enfermedad hepática crónica con la posible consecuencia de la cirrosis hepática o carcinoma hepatocelular. El tratamiento de la hepatitis B crónica es posible sólo en parte, por lo que la vacunación preventiva es la medida más importante para prevenir la infección y reducir los portadores del virus como una fuente permanente de infección.
El tratamiento de la hepatitis está intimamente relacionada con el tratamiento de la infección por el VIH, pues las dos enfermedades requieren un amplio conocimiento de la inmunología, la virología, la genética y el conocimiento de las actuales normas terapéuticas, que suelen cambiar rápidamente con las actualizaciones modernas.


Epidemiología:










Distribución geográfica de la prevalencia de la hepatitis B en 2005:
Alta: prevalencia superior a 8%
Intermedio: entre 2 y 7%
Baja: inferior a 2%

La hepatitis B se propaga por medio del contacto con la sangre, el semen, u otro líquido corporal de una persona infectada. El principal modo de transmisión refleja la prevalencia de la hepatitis B crónica en una zona determinada. Así, en las regiones de baja prevalencia, como los Estados Unidos y Europa Occidental, donde menos del 2% de la población está crónicamente infectada, el uso indebido de drogas por inyección y las relaciones sexuales sin protección son las principales vías de transmisión, aunque otros factores pueden ser importantes. En las zonas de prevalencia moderada, incluida Europa del Este, Rusia y Japón, donde el 2 y el 7% de la población está crónicamente infectada, la enfermedad es frecuente entre gran parte de los niños. En las zonas de alta prevalencia en regiones como China y el Sudeste de Asia, la transmisión durante el parto es más común, aunque en otras zonas de alta endemicidad como el África, la transmisión durante la infancia es un factor importante. La prevalencia de la infección crónica por hepatitis B en las zonas de alta endemicidad es de al menos 8%.



Prevención:

Puede vacunarse contra la hepatitis B. La vacuna consta de uno o varios antígenos, en forma de microorganismos vivos atenuados o inertes, o sólo los antígenos, que provocan una reacción inmune en el organismo receptor, pero sin provocar enfermedad. De esta forma, el organismo "memoriza" el antígeno, y si en adelante se da alguna infección, puede reaccionar rápida y eficazmente en contra de ella. La vacuna de la hepatitis B se aplica en tres inyecciones. Todos los bebés deben recibirla. Los lactantes reciben la primera inyección a las 12 horas de haber nacido. La segunda inyección se les aplica entre 1 y 2 meses de edad, y la tercera entre los 6 y los 18 meses de edad.

La vacuna también se puede aplicar a niños mayores y a adultos. Se les aplican tres inyecciones en el plazo de seis meses. Los niños que no se han vacunado deben hacerlo. Generalmente con 3 dosis de vacunas se obtienen títulos de anticuerpos protectores suficientes para estar inmunes a la infección. Pero en algunos casos no ocurre, por ello se aconseja en algunas personas dosar los Anticuerpos Anti Antígeno de superficie un mes o más luego de haber terminado el esquema de tres dosis de vacuna. Si el título no es suficiente se agrega un refuerzo de vacuna.

Es necesario que se apliquen todas las inyecciones para quedar protegido. Si usted viaja a países de riesgo, asegúrese de recibir todas las inyecciones antes de viajar. Si no recibió alguna inyección, llame inmediatamente a su médico o consultorio para que le den una nueva cita.

Usted también puede protegerse a sí mismo y proteger a los demás contra la hepatitis B si:

* Use preservativo cuando tenga relaciones sexuales
* No comparte con nadie agujas para inyectarse drogas ni canutos para inhalarlas
* Usa guantes si tiene que tocar la sangre de otra persona
* No usa el cepillo de dientes, corta uñas, o la máquina de afeitar de una persona infectada o cualquier otra cosa que pudiera tener su sangre
* Asegúrese que cualquier tatuaje o perforación en una parte del cuerpo se haga con instrumentos limpios, así como los instrumentos de podología, odontología y otros que necesitan esterilización específica en autoclave.